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martes, 13 de marzo de 2012

Meditación




"Tome su idea, luche con paciencia por ella y el sol se elevará para usted"
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Swami Vivekananda





Colocas la manta en el suelo, delicadamente, palpando el instante. El ritual ha comenzado y sientes un profundo respeto hacia la acostumbrada cotidianidad del oficio. Las luces se apagan. Padmasana (posición de loto). La oscuridad te envuelve produciendo una plácida sensación de desconexión con la realidad. Placer efímero. Te duelen las piernas y la espalda. Tu mundo no quedó atrás, sino que regresa y te agrede, te desestabiliza. Los pensamientos te golpean, unos te sacian, otros te hieren. Deseas deshacer la postura, volver a tu cotidiana vida y zanjar el asunto. Una fuerza extraña te impide abandonar, te mantiene inmóvil. Mientras, la marea de pensamientos fluye como un torbellino insaciable. Recuerdos, planes de futuro, deseos. Piensas el pensamiento, lo observas. Descubres que la mente es movimiento, que el pensamiento es una ola y la mente la marea que la arrastra. Observas la respiración. Aire frío y cálido entrando y saliendo. Cada inspiración más profunda. Notas cómo se abren los pulmones, la sutileza con la que tu cuerpo se mueve. El pecho se eleva levemente y regresa a su posición. El dolor poco a poco se desvanece, la postura se asienta y gana flexibilidad. El mar embravecido se va tornando calmo. Te sientes poderoso y fuerte, como no en mucho tiempo. Solo queda la respiración. Quietud. Al inspirar la energía fluye a través de ti, al exalar tu cuerpo se relaja, los músculos se destensan y tocas la realidad en un estado de plena consciencia. Solo existe el momento. El pasado se recuerda y el futuro se imagina. La felicidad se alcanza ahora o nunca, en cada respiración. El oleaje cesa, la marea se estabiliza. Lentamente, las aguas se vuelven transparentes. Puedes ver el fondo.

R.F

viernes, 20 de mayo de 2011

El desencanto

Leo las últimas páginas de una pequeña-gran novela que deja poso en mi corazón.

Demian habla del desencanto de un mundo que se dibuja tal como es y por primera vez ante los ojos de un niño. La ruptura con la niñez y la cálida infancia da paso a un universo repleto de inseguridades, desconfianza, mentiras y maldad. La violenta y corrupta realidad golpea duramente la frágil moral del niño, tan débilmente tejida, y traspasa su cuerpo hasta lo más profundo de su ser. El pecado crea la culpa, y la culpa el remordimiento, que envenena lentamente la mente y los sentidos. Hermann Hesse teje un hilo que conecta la maldad con la bondad y las presenta al lector como dos caras de la misma moneda, dos formas unidas y dependientes la una de la otra, compuestas de la misma sustancia y necesarias igualmente para el ser humano. La virtud ha de convivir con el pecado, y como dice el propio autor, "sin el animal que habita dentro de nosotros somos ángeles castrados". Para trascender, hay que aceptar lo que somos y vivir de manera natural, dejarse llevar por el río de la vida para desembocar en el océano de la dicha y la felicidad. De otra manera, forzar lleva a la represión, a la angustia, a la culpa, al pecado, a una santidad anti-natural, que atenta contra lo maravilloso de la vida y del ser humano...

Mi despertar político conecta automáticamente con los hechos del 15-M, que todavía perduran en muchas zonas del país y que se masifican día a día. La situación social y política actual en España causa discordia con la razón y entra en conflicto con los propios valores democráticos. Los jóvenes hoy en día toman cada vez más conciencia de la realidad que les envuelve, salen de la burbuja proteccionista y paradisiaca de la infancia para darse de bruces con la fatal e incoherente verdad. Crecemos con la sensación y la seguridad de que todo marcha bien, que hace años salimos de una dictadura para encontrarnos con la justa y soñada democracia, que somos libres y con un futuro por delante. Después llega el desencanto y la sensación de que hemos sido injustamente estafados, de que vivimos en una falsa democracia, una democracia de caricatura, una democracia que se desmorona inexorablemente mientras se construyen cadenas ante nuestros ojos. Se cierran fronteras, se privatiza, se quita al pobre para alimentar la avaricia del rico, se toman decisiones sin el pueblo... Cada cuatro años votamos para que nos represente un partido, con su programa electoral y sus promesas, ¿para qué? Después llegan los de arriba, aquellos que no se presentan a elecciones y le dicen al gobierno lo que deben hacer, y estos lo acatan. Estamos en manos de los mercados, en manos de los adinerados, en manos de los poderosos, en manos de la no-democracia, en manos de una nueva potencia mundial comandada por reaccionarios y retrógrados que se disfrazan de algo que no son.
Me alegro de que la gente salga a la calle y manifieste su preocupación ante estos hechos. Hay que recuperar la democracia, ofrecer una mayor participación a los ciudadanos, terminar con el bipartidismo y reformar la ley electoral.

No hay que despreciar ni temer, tan solo combatir la sinrazón con la razón, la violencia con la paz, el odio con amor, la mentira con la verdad y la ignorancia con sabiduría. Para alcanzar un fin justo y que perdure, los medios empleados deben ser justos y honestos. Una protesta pacífica tiene más cabida en los corazones de las personas, por eso es inmortal.
RF

lunes, 14 de febrero de 2011

Y el Goya es para...







Pues me alegro, y mucho.

La noche estuvo reñida, y no eran poco atrayentes los aspirantes a conseguir un Goya en esta XXV edición. La gala contaba con el especial gracejo de Andreu Buenafuente, y con alguna sorpresa que otra que hizo más entrañable la fiesta del cine. Las nominaciones, bien merecidas, crearon expectación en la suntuosa sala, y el desasosiego pertinente de los implicados segundos antes de conocer el nombre del ganador.

Creo que Alex de la Iglesia estuvo a la altura y mantuvo firmes sus convicciones e ideas, manifestándolas oportunamente. "Crisis en griego es cambio y el cambio es acción. Nadie se podía imaginar hace años a donde nos podía llevar Internet. Internet no es el futuro, es el presente, sirve para que millones de personas se comuniquen. Es la nueva ventana que se nos abre al mundo. No tenemos miedo a Internet. Internet es la salvación de nuestro cine", comunicó el realizador en el momento de su discurso. Se dice que el contenido del texto se mantuvo en secreto hasta su exposición, pero todos los que estaban allí, como los que estábamos frente al televisor, esperábamos un alegato semejante. No solo representa una figura emblemática en el mundo del cine español, sino que demuestra gozar de un estoicismo y una autodeterminación moral que lo enaltece como persona y líder.

El discurso de Mario Camus me pareció de lo más inspirador, sobre todo cuando se refirió al colectivo de estudiantes o jóvenes del sector que se encuentran en espera de encontrar una oportunidad. Pareció ser consciente de un problema que muchos ignoran, y del que muy pocos se atreven a hablar. Me recordó a las palabras de Jesús Franco expresadas durante la entrega del Goya honorífico en 2008, las cuales me cautivaron.

Sin embargo, nada de lo acontecido durante la gala pudo comparar a la indiscutible satisfacción que sentí cuando entregaron, uno por uno, los nueve premios a "Pa negre", de Agustí Villaronga. El director mallorquín fue maltratado, ignorado y desacreditado por una industria que ahora, por algún motivo oculto, reconoce su trabajo. No obstante, no brindo por el reconocimiento de un director que ha alcanzado con magnificencia el dominio del séptimo arte, brindo por la coyuntura otorgada a un maestro para que desempeñe su oficio libremente, contra la agresión moral, la injusticia y la intolerancia de la industria cinematográfica en nuestro país.
Es triste ver como lapidamos nuestro futuro sentenciando gratuitamente aquello que no comprendemos, y de lo que irremediablemente formamos parte.

RF

jueves, 16 de septiembre de 2010

Funcionarios y maestros

Hace unos días, mi hermana consiguió un puesto de interina en un pueblecito de Cantabria. Después de presentarse varias veces a oposición, tuvo la gran sensatez de realizar unos exámenes de inglés y así poder impartir clases en un colegio bilingüe. Evidentemente, este paso ha sido decisivo para ella, y para su futuro profesional.

Hablando por teléfono, me comentó que había tenido mucha suerte y que estaba muy contenta. Tal como están las cosas, con contrato de un año y cobrando unos 1700€ al mes, como para no estarlo.
Después me puse a reflexionar. Solo unos minutos. Que, debido a la precariedad del trabajo y a la inestabilidad laboral que ofrece la actual España con su actual crisis, y más aún en el sector audiovisual, pensé si no me habría equivocado de profesión.
Contrato de un año, se te hace la boca agua... 1700€ al mes, con sus vacaciones incluidas... ¡Y vaya vacaciones!

Como dije, la reflexión duró apenas unos minutos, después recobré la lucidez y reorganicé mis ideas. En primer lugar, mi negocio es el cine y es a lo que pretendo dedicarme, aunque pase hambre. Y en segundo lugar, cuantos cantamañanas habrán tenido la misma reflexión que yo y habrán impulsado sus vidas en la dirección equivocada. Porque, y en esto estaréis de acuerdo conmigo, la enseñanza en una vocación, y probablemente la vocación mas importante que se conserva.

Rememorando mi niñez y adolescencia, no resulta difícil diferenciar a los profesores de verdad de los profesores "de palo". Y resulta sobrecogedor lo que puede cambiar el rumbo de tu destino en manos de estas personas. Recuerdo profesores estupendos, con los que he aprendido y con los que he disfrutado aprendiendo, que me han inculcado valores en la vida, y de los que guardo un bonito recuerdo. En cambio, también retengo cierto sabor amargo de lo que fue mi infancia. Maestros sin vocación alguna ofreciendo un espectáculo lamentable y ensuciando el nombre de la profesión. Y les llamo maestros por nombrarles de alguna manera, pues ese título hay que ganárselo en el aula día a día, y no aprobando una oposición.
Que la historia hay que vivirla y hacer que tus alumnos las vivan, sobre todo cuando son niños, y no abrir el libro por la pagina 168 y ponerte a leer en voz alta, sin sentimiento ni emoción en las palabras, por cumplir y a ver si llega fin de mes para cobrar. Me irrita el mecanismo automatizado con el que se enfrentan a las clases. He tenido la ocasión de contrastar vivencias y se de lo que hablo. Pasas de encauzar tu vida en una dirección a desviarte por completo. Pasas de amar la historia a odiarla.
¿Que el alumno debe buscar la motivación aunque nadie se la ofrezca? No con 11 años.

Es por esto de lo que me alegro profundamente por mi hermana. Estoy seguro de que va a ser una maestra admirable, que los niños van a disfrutar con ella y que van a aprender valores importantes.


RF

domingo, 28 de marzo de 2010

Suspiros de España

Algunas historias nos conmueven y emocionan removiendo nuestras entrañas, pero ninguna tan cercana y nostálgica como la de la Guerra Civil española. Hermanos contra hermanos luchando por un mismo fin: conseguir España.
Sin embargo, algunos soldados que participaron en la guerra no entendían de ideales, ni de utopías políticas. Tan solo combatían en el bando correspondiente al lugar donde les pilló la contienda, y su propósito era regresar junto a los suyos lo antes posible. "Soldados de Salamina" expone una serie de hechos que sobrevinieron casi al finalizar la guerra: Rafael Sánchez Mazas, principal ideólogo de la falange, se esconde en el bosque tras huir de un pelotón de fusilamiento. Reza en silencio para que no le encuentren, su vida pende de un hilo. La lluvia arrecia, describiendo un paisaje sombrío y apesadumbrado. Un soldado le encañona con el fusil y con la mirada. Inexplicablemente, le perdona la vida. Inspirándose en ese acontecimiento, una escritora comienza a investigar los hechos e intenta conseguir información. Su búsqueda termina encauzándose en una dirección: averiguar la identidad del soldado republicano y desenterrarlo del anonimato.

Tanto la novela como la película, tratan de sumergirse en un mar de sentimientos y emociones que subyacen en el recuerdo de aquellos fatídicos años. ¿Qué es un héroe? Es el interrogante que late en el corazón de esta entrañable historia. Quizás la respuesta radique en saber hacer lo adecuado en el momento oportuno, dejándose llevar por un impulso casi natural. El destino puede depender de un instante, un momento. Sin embargo, los verdaderos héroes tienden a ser desconocidos, y por ello olvidados. Es el caso de este soldado republicano, que aún pudiendo delatar al prisionero, le deja en libertad y salva su vida. Puede que para el mundo no fuese un héroe, pero seguro que Sánchez Mazas pensaba diferente.
En la memoria de la guerra, hay escritos innumerables nombres de soldados que cayeron y murieron. Hombres que habitan en el recuerdo de algún viejo excombatiente que salvó su vida, y que ahora tan solo él recuerda, y teme que se borren de la historia tras su muerte. Estos hombres, indiferentemente del bando en el que lucharan, dieron su vida por el ideal de defender España. Murieron y, lenta e inexorablemente, el transcurso del tiempo cubre de tierra y polvo su memoria.

Si Javier Cercas describe y cuenta, con perfecta narrativa literaria, la historia de este episodio de la guerra, David Trueba recompone dicho episodio con una extraordinaria narrativa fílmica.
A pesar del cambio de sexo del protagonista, la película es muy fiel al libro, al menos en esencia. Me gusta la realización, algo violenta e inquietante, en concordancia con la historia que se está contando. Quizás me chirría algún zoom que otro que, a mi parecer, no hacen sino descomponer la belleza de la secuencia.

Recomiendo leer el libro y ver la película, o ver la película y después leer el libro. En realidad, no importa el orden, tan solo importa deleitarse con la trama que se ofrecen a contar estos dos "grandes" narradores de historias.

R.F

jueves, 29 de octubre de 2009

Atrapa la idea

Con motivo de una de las últimas películas que he tenido el placer de ver, voy a publicar esta entrada.
Comenzaré por recomendar uno de los mejores libros que he leído en el último año: "Atrapa el pez dorado", de David Lynch.

"Atrapa el pez dorado" es una recopilación de las mejores memorias del director, en las que deja constancia algunas de las impresiones personales más relevantes en su manera de vivir el cine. Pero este no es solo un libro puramente cinematográfico, sino que abarca mucho más. También nos habla de la importancia de la meditación para mantener una mente más estable y receptiva a la hora de captar ideas. Por lo tanto, y sosteniendo este concepto, la meditación abre las puertas a la creatividad. Y son estas tres pautas las que marca el libro: cine, meditación y creatividad. Todas y cada una de ellas en estrecha relación con el resto.

El arte de contar historias... David lynch establece una metáfora al respecto en la cuál compara las ideas con peces. Si realmente deseas atrapar un buen pez debes saber en qué tipo de aguas adentrarte, "En las profundidades, los peces son más poderosos y puros. Son enormes y abstractos. Y muy bellos". Adentrarse en estas profundidades no siempre es sencillo, y muchas veces lleva años atrapar un gran pez como el que describe David Lynch en el libro. Sin embargo, podemos utilizar herramientas importantes para despertar la creatividad y poder abarcar aguas mucho más profundas.
Al igual que un pescador, tras elegir con sabiduría el lugar más adecuado, se sienta en las rocas, tira la caña y espera con paciencia, el pescador de ideas debe perseverar en su cometido, mantener la calma y saber dónde buscar.

En ocasiones, podemos tener bloqueos que dificulten nuestra misión. David Lynch nos enseña con su experiencia cómo eliminar dichos bloqueos mediante el arte de la meditación y del yoga.
Para muchos, puede que sentarse en silencio durante 20 minutos represente una perdida de tiempo. Personalmente considero una pérdida de tiempo todo lo demás, cuando lo más importante y lo esencial, que es el cuidado de la mente y de la identidad, se pierde en el descuido cotidiano.
Hace cinco años que comencé a practicar el yoga. Realmente me ha servido de mucho, ha aportado claridad y estabilidad a mi mente, y me ha ayudado en la lucha por mantener la calma y mi identidad ante circunstancias adversas.

Considero "Mulholland Drive" una de las mejores películas que he visto en mucho tiempo. Va directamente a las emociones, dejando a la lógica perderse paulatinamente por el camino...
Repleta de actuaciones majestuosas, predominan los personajes más extravagantes, como en casi todas las pelis de Lynch. La trama te agarra y no te suelta hasta el final.
David Lynch atrapó un gran pez.

R.F

lunes, 28 de septiembre de 2009

Una televisión pública sin publicidad

La decisión que ha adoptado el gobierno español de suprimir la publicidad en los canales públicos abre una nueva vía en el proceso de evolución y cambio del diseño de programación en televisión. Tratando de imitar el modelo francés, vamos rumbo a otro patrón distinto de prototipo televisivo en el que se tratará de purificar la televisión pública saneándola de todo aquello que no responda ante el nuevo pretexto de transformación. Sin duda, este cambio beneficiará y perjudicará a unos u otros. Las televisiones privadas acogen este proceso con entusiasmo y esperan aprovecharse de la situación lo máximo posible, ya que aquella porción de publicidad que corresponde a televisión española, ahora pasará a formar parte de su canal. En cambio, RTVE perderá una suma importante de ingresos publicitarios, por no citar el gran problema que supone tener que rellenar huecos con nueva programación.

En mi opinión, y pese a las repercusiones que el cambio pueda traer, considero que ya va siendo hora de dejar a un lado el abuso continuo de bombardeo publicitario, y que, por el amor de Dios, aunque solo sea en una cadena de televisión pública, podamos disfrutar de una programación libre de iniciativas consumistas. Estoy contento de que por fin se haya tomado a cabo la determinación de llevar a cabo esta tarea, y de que el objetivo de la televisión no sea tanto el ganar audiencia a cualquier precio, como sí hacerlo mediante principios morales y éticos, fomentando el desarrollo de una sociedad más culta. Por fin podemos arrojar una losa sobre el maquiavelismo para adoctrinar nuestro: "el fin no justifica los medios".

R.F